¿Alguna vez has sentido que te has concentrado tanto en la actividad que estás haciendo que has perdido la noción del tiempo? Quizás hasta se te ha pasado la hora de la comida o la de descanso, pero no te ha importado.

A este estado mental de disfrute o de realización óptima se le denomina flow o fluir, un concepto de la psicología positiva acuñado en 1975 por el psicólogo y catedrático Miháli Csíkszentmihályi.

Según Csíkszentmihályi, los mejores momentos de nuestras vidas no son los tiempos pasivos, inactivos o relajados. Son los que ocurren cuando la mente y el cuerpo concentran todo su esfuerzo en lograr algo difícil y que vale la pena.

Fluir puede ser experimentado por todas las personas con una gran variedad de actividades, sin importar edad, cultura, género o clase social.

¿Cómo conseguimos fluir?

Las personas fluyen cuando al hacer una actividad, sus habilidades se encuentran equilibradas o niveladas con la dificultad de lo que realizan, sobrepasando otros estados mentales como la apatía, la ansiedad, el aburrimiento, la relajación, la preocupación… que son estados que aparecen cuando el nivel de dificultad de la tarea y las habilidades personales no son similares.

Los siguientes factores o características explican cómo se llega al estado de flow:

1. Tener los objetivos bien definidos, sobre la actividad a realizar

Las personas son más propensas a cumplir con una tarea cuando tiene claro del propósito de la misma y sin importar el tiempo que les tome dedicaran toda su energía a realizarla.

2. Equilibrar el desafío de la tarea con las habilidades personales

Cuando existe este equilibrio, la persona se encuentra entre los estados de aburrimiento e inquietud. Así, disfruta más la tarea porque le permite crecer y descubrirse.

3. Tener el control de la situación

Las actividades de flujo o fluir son adictivas porque el desafío que suponen invita a usar todas las habilidades para realizarlas.

Es decir, no se pueden escoger tareas que consideremos demasiado difíciles o inalcanzables para nuestras capacidades, porque nos causará demasiada ansiedad.

El punto de equilibrio entre el punto 2 y el 3, se llama el punto de rendimiento óptimo y encuentra en el medio de una curva de U invertida. Esta es la ley de Yerkes-Dodson, que relaciona la productividad con la estimulación física o mental.

4. Concentrar la atención en lo que se está haciendo

Cuando una persona ocupa por completo su mente con la tarea que está realizando, concentrando sus esfuerzos y habilidades en la misma, sus acciones se vuelven automáticas, espontáneas y la persona se vuelve uno con lo que se realiza.

Por ejemplo, al competir para una carrera de 10 kilómetros, si alguien se concentra en ganar y en el resto de participantes, su mente estará preocupada y ansiosa por los resultados. Pero si se enfoca en mejorar sus habilidades para ser más eficiente durante la carrera, llegará a un estado de disfrute pleno y fluidez.

5. Liberar la mente de otros temas

Cuando se habita en el estado de fluidez, los individuos se mantiene en la actividad, divorciándose de su memoria y del día a día.

6. Se pierde la noción del tiempo

Cuando se fluye, las personas pueden sentir que el tiempo pasa rápido porque están viviendo una experiencia gratificante. O lento cuando realiza algo que pasa deprisa pero de lo que se disfruta cada segundo

 

¿Por qué es beneficioso fluir?

Las personas que “fluyen” son las que encuentran disfrute en momentos que otros no les parecería placenteros y ven las adversidades como experiencias de crecimiento que les resultan agradables.

Cuando fluimos mejoramos la calidad de nuestras vidas porque aprendemos a tener control del cuerpo y sus sentidos, imponiendo un orden en la conciencia, que nos permite concentrarnos y poner todo nuestro esfuerzo en lo que hacemos. Se disfruta más de las actividades por la forma en la que se hacen, sin importar el tipo que ésta sea.

Para fluir se tiene una personalidad guiada al disfrute del proceso o el camino de la vida como principal objetivo. Por lo tanto, se definen metas alcanzables y dirigidas a la mejora constante yael crecimiento de la persona. Tomando en cuenta estos aspectos se tiene todos los ingredientes para vivir una vida plena, rica y con significado.

Cuéntame en los comentarios cuando fue la última vez entraste en estado de “flow” y cuál fue tu experiencia.

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